Un desafío a nuestra práctica cotidiana: La violencia en la escuela
FUNDAMENTACION
Elegimos abordar esta temática en el marco del proyecto de investigación “Prevención de la violencia escolar y formación de los profesores” y movilizadas por diversas manifestaciones de violencia que se vienen presentando en los últimos tiempos en nuestras escuelas y aulas y que de una u otra manera impactan fuertemente en todos los ámbitos de la sociedad. Es decir que la violencia ha existido siempre pero recién en estos años tomó mayor protagonismo a partir de trabajos de investigación y sistematizaciones de experiencias en diferentes ámbitos académicos.
Los objetivos generales que guiaron este trabajo fueron:
• Analizar la dinámica social actual delimitando sus rasgos más significativos.
• Indagar acerca de las concepciones sobre la violencia social y escolar.
A partir de estos objetivos nos formulamos otros más específicos ligados a:
• Visualizar cómo se instalan los procesos de violencia en las interacciones sociales.
• Analizar como inciden las violencias sociales en las escuelas. Así contemplaremos tres cuestiones de esta problemática. Primero, la cuestión acerca de lo que consideramos violencia. La segunda abordará el análisis de la situación actual de nuestra sociedad Y el tercer aspecto es considerar como aparecen “las violencias” en las escuelas y cómo se relacionan con la violencia social que llegó para instalarse en las mismas.
La opinión pública ya no es indiferente a lo que sucede en las escuelas. Todos coinciden en que la escuela es aquel lugar donde se forman los sujetos para actuar en sociedad. Ahora bien ¿Quiénes son esos sujetos? , ¿Cómo es la sociedad actual?, ¿Cómo se manifiesta la violencia social y escolar? ¿La violencia es escolar? ¿La violencia es social?
La idea fundamental del presente trabajo es aportar miradas que permitan leer y encontrar los supuestos a partir de los cuales es percibido el problema de la violencia en las escuelas.
Al ser esto tan complejo es imposible abordarlo en su totalidad, por lo tanto nos centraremos sólo en algunos aspectos.
LA VIOLENCIA Y NUESTRAS PRÁCTICAS EDUCATIVAS EN LA ESCUELA
Conceptualizaciones de Violencia
La violencia es un fenómeno real, complejo, multifacético, el cual está presente en los diversos ámbitos de la vida social. No existe un concepto absoluto de violencia. La raíz etimológica de la palabra violencia remite al concepto de fuerza y se corresponde con los términos: violentar, violar, forzar. La violencia se liga al uso de una fuerza abierta u oculta, con el fin de obtener de un individuo o grupo, lo que quieren conseguir libremente. La noción de violencia supone una adjetivación de una acción o de una práctica social; en este sentido un recorrido por la literatura existente indica que los estudios sobre la violencia en las escuelas se han debatido entre los que apuntan a una definición más restringida y otros más amplia.
De todas maneras no se trata aquí de llegar a una definición última sino de ver estas aproximaciones teóricas para hacer un análisis más concreto de la realidad y poder visualizar de alguna manera algunos abordajes multidisciplinares del objeto de estudio. La violencia no es un fenómeno preexistente que el concepto nombra, sino que es una construcción determinada socialmente. Por ello el concepto de “violencia” es construido a la vez que construye al objeto que designa. En base a lo expresado anteriormente vemos que es imprescindible establecer la diferencia entre lo que se denomina habitualmente violencia escolar y lo que aquí denominamos violencia en la escuela. La primera refiere a aquellos mecanismos institucionales que se constituyen en prácticas violentas y/o acentúan situaciones de violencia social. En otros términos, violencia escolar refiere a aquella que se produce en el marco de los vínculos propios de la comunidad educativa, en el ejercicio por parte de los actores de los roles que allí tienen, padres, alumnos, docentes, directivos. La violencia en la escuela, en cambio, refiere a hechos que sólo tienen a la escuela como escenario, en los cuales la institución actúa como caja de resonancia del contexto social en el que está inserta.
La mirada de la escuela desde afuera
La escuela aparece como otra institución social fundamental que está comprometida en la formación de los ciudadanos. Constituye un espacio que contribuye a vincular a los sujetos con el mundo, por ello se constituye como un soporte en el proceso de construcción de la identidad. En las últimas décadas la escuela vivió transformaciones en su currícula, organización, funcionamiento y relación. Es en este punto donde se perciben procesos de invisibilización que generan mecanismos de naturalización de la violencia en el ámbito escolar y que dan lugar a la aparición y establecimiento de cuestiones vinculadas a la conflictividad respecto a la autoridad, a la dificultad para poner límites claros, hablar, escucharse entre otros.
Uno de los supuestos más difundidos en los estudios sobre violencia en escuelas la articula a las condiciones materiales de la población a la que cada institución atiende; es decir a la disolución de estilos de vida tradicionales.
Los niveles de conflictividad y violencia que afectan actualmente a las instituciones educativas son el resultado de cambios recientes ocurridos en las condiciones socio- económicas de los diferentes sectores sociales cuyos hijos concurren a nuestras escuelas.
Esto no quiere decir que se reduzca la violencia a la exclusión sino comprender que la violencia en la institución educativa sólo puede ser aprehendida en situaciones de fragmentación y profundas desigualdades.
La desigualdad social y por ende educativa condiciona la vida de los sujetos en la sociedad y la escuela, de tal manera que se disuelven los vínculos y lazos sociales. Hay una fuerte ruptura con las representaciones e imaginarios sociales ligados a la infancia y a la escuela.
Para poder mirar la realidad desde otro lugar, es necesario reparar en algunos mecanismos que impregnan las representaciones sociales y escolares de los alumnos y docentes: naturalización de las diferencias de capital cultural, concepciones acerca de la inteligencia, la estigmatización, etc.
La escuela y sus actores no están por fuera del mundo social; ahora bien, lo que vemos es que las instituciones internalizan y reinterpretan los discursos y creencias sociales, convirtiéndolas en prácticas que termina en juicios condenatorios.
No se puede entender lo que pasa dentro de la escuela sino se mira lo que sucede afuera. Si no se hace esto no se entienden los problemas que se presentan día a día como aquellos ligados a la pobreza, al trabajo, a la producción, a la tecnología, entre otros.
Los paradigmas tradicionales ya no sirven para entender y leer las experiencias escolares. Ese sistema escolar que nació para dar respuesta a una demanda social que apuntaba a formar ciudadanos según modelos hegemónicos ya no existe. Hoy vivimos en otra sociedad donde se afirman cada vez más la exclusión de los sectores más desprotegidos y el inconmensurable crecimiento económico de los poderosos. Todo esto llega a la escuela, irrumpe sin titubeos, en otras palabras, no nos pide permiso para entrar e instalarse en las aulas, pasillos, galerías, patios, sala de profesores, en la dirección, etc.
Se construyó una mirada que coloca a la naturaleza de los sujetos como causa de la violencia desconociendo la matriz social donde estas conductas encuentran su razón de ser. Es decir lo que torna violentos a los estudiantes no es su naturaleza, sino la violencia social. “(...) Podría decirse que el contexto de la exclusión es el caldo de cultivo de habitus psíquicos y de comportamientos inciviles que están en la base de un proceso de involución o descivilización que puede llegar a constituir una amenaza para la integración del todo social” (Tenti Fanfani, 1999).
Ahora bien es necesario destacar que no todas las instituciones ni todos los docentes se posicionan de igual manera frente a esta cuestión ni actúan del mismo modo frente a la irrupción de la violencia en la escuela y en las aulas.
Las relaciones entre la sociedad y la escuela son cada vez más intensas. Lo que sucede en la sociedad entra a la escuela, irrumpe en ella y se instala; pobreza, violencia, droga, abuso de poder, abuso sexual, estigmatización, malestar docente, todo ello son manifestaciones concretas de la exclusión.
La violencia desde la mirada de los alumnos
Consideramos importante también escuchar las voces de los que transitan las aulas y hoy serán sólo las voces de los alumnos. Es por ello que para conocer la mirada y la lectura que hacen ellos sobre la violencia en la escuela es que nos centramos en un apartado del trabajo de investigación que venimos llevando a cabo.
CONCLUSION
Consideramos que se instaló el debate en la opinión pública, en las agendas de las políticas de Estado, como así también en los ámbitos académicos y en programas o proyectos de investigación el tema de la violencia en las escuelas. Justamente el presente trabajo está destinado a aportar algunos elementos que permitan comprender cuales son las pautas socio-culturales y las relaciones que inciden en las conductas violentas en las escuelas.
La realidad social que se impone es generadora y multiplicadora de pautas socioculturales violentas, es decir, que las condiciones de exclusión, vulnerabilidad no sólo afectan las condiciones socio-económicas y políticas de los sujetos en general, sino también su vida emocional marcando y surgiendo desamparo y hostilidad a ese clima social. Lo que torna violentos a los estudiantes no es su naturaleza, sino la violencia social.
Hay una construcción social de la violencia y ella al ingresar a las escuelas aparece cualificada como violencia escolar. Si bien hay prácticas violentas al interior de la escuela, en los alumnos y docentes, esto tiene su anclaje en contextos socio- culturales violentos y que violentan a su vez, a los sujetos más vulnerables y cadenciados desde todo punto de vista. Por tanto la violencia tiene su génesis en el contexto social, y no en el escolar. La violencia estructural atraviesa las escuelas, la problemática social está presente en la escuela, irrumpió y llegó para quedarse.
Hemos querido dar una aproximación teórica y una mirada de los alumnos a esta compleja problemática presente hoy en las instituciones educativas.
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